El ojo seco surge por causas que afectan la salud de la película lagrimal. Compuesta por tres capas: lipídica, acuosa y mucínica, esta combinación normalmente mantiene la superficie ocular lubricada, suave y limpia. Cuando alguna de estas capas enfrenta problemas, puede desencadenarse la sequedad ocular.[1]
Las razones detrás de la disfunción de la película lagrimal son numerosas e incluyen cambios hormonales, enfermedades autoinmunitarias, inflamación de las glándulas sebáceas en los párpados o condiciones oculares alérgicas. Para algunas personas, la sequedad ocular se debe a una disminución en la producción de lágrimas o un aumento en su evaporación.
¿Cuáles son los factores de riesgo del ojo seco?
Algunos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer ojos secos incluyen: [1]
- Tener más de 50 años: La producción de lágrimas tiende a reducirse con el envejecimiento, por lo que los ojos secos son más frecuentes en personas mayores de 50 años.
- Género femenino: La falta de lágrimas es más prevalente en mujeres, especialmente durante etapas de cambios hormonales como el embarazo, el uso de anticonceptivos orales o la menopausia.
- Dieta pobre en vitamina A, presente en alimentos como el hígado, las zanahorias y el brócoli, o baja en ácidos grasos omega-3, que se encuentran en el pescado, las nueces y los aceites vegetales.
- Uso de lentes de contacto o antecedentes de cirugía refractiva.
¿Cómo reducir la exposición a factores que empeoran el ojo seco?
Para evitar los síntomas de los ojos secos, es importante identificar las situaciones que puedan desencadenarlos y tomar medidas preventivas. Algunas recomendaciones incluyen:
- Evitar la exposición directa del aire en los ojos, como el aire de secadores de pelo, calentadores de automóviles, aires acondicionados o ventiladores.
- Mantener la humedad del ambiente utilizando un humidificador, especialmente durante los meses de invierno cuando el aire interior tiende a ser más seco.
- Considerar el uso de gafas de sol envolventes u otras formas de protección ocular que bloqueen el viento y el aire seco.
- Descansar los ojos regularmente durante tareas que requieren concentración visual, cerrándolos por unos minutos o pestañeando varias veces para distribuir uniformemente las lágrimas.
- Ajustar la posición de la pantalla de la computadora para que esté por debajo del nivel de los ojos, lo que reduce la necesidad de abrir los ojos en exceso y disminuye la evaporación de las lágrimas.
- Evitar el tabaquismo y la exposición al humo, ya que el humo puede empeorar los síntomas de los ojos secos.
Consulta siempre a tu médico antes de decidir algo que pueda impactar tu salud.
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