El acné surge cuando los pequeños orificios en la superficie de la piel se tapan. Estos orificios pueden obstruirse debido a diversas sustancias presentes en la piel, siendo más frecuente que ocurra por una combinación de aceites naturales y células muertas que se acumulan en el interior del poro, el acné puede afectar a cualquier persona.[1]
Factores que pueden desencadenar los brotes
Los brotes de acné se pueden desencadenar por:
- Cambios hormonales
- Uso de productos grasosos para el cuidado de la piel o el cabello
- Ciertos medicamentos
- Sudor
- Humedad
- Posiblemente la dieta
Cuidados para evitar la obstrucción de los poros
Para evitar que los poros se obstruyan y que la piel se vuelva demasiado grasosa, se puede realizar:
- Limpiar la piel delicadamente con un jabón suave que no cause resequedad.
- Puede ayudarle usar un producto con ácido salicílico o benzoyl para lavarse si su piel es grasosa y propensa al acné. Retirar toda la suciedad o el maquillaje.
- Lavarse una o dos veces al día y también después del ejercicio. Evitar frotar o lavar la piel en forma repetitiva.
- Aplicar champú en el cabello todos los días, especialmente si es grasoso.
- Peinarse o mandar el cabello hacia atrás para mantenerlo fuera de la cara.
- Evitar frotarse la cara con alcohol o tónicos que resequen demasiado la piel.
- Evitar los cosméticos con base de aceite.
Otras medidas de prevención
Así mismo, para evitar el acné se recomienda:
- No apretar, rascar, ni frotar agresivamente los granos. Esto puede conducir a infecciones cutáneas, así como a la cicatrización y demorar la sanación.
- Evitar bandas para la cabeza, gorras de béisbol y otros sombreros apretados.
- Evitar tocarse la cara.
- Evitar las cremas o cosméticos grasosos.
- No dejarse el maquillaje durante la noche.
Consulta siempre a tu médico antes de decidir algo que pueda impactar tu salud.
- Biblioteca Nacional de Medicina; Cuidados personales para el acné; 2022; disponible en:
https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000750.htm
PER10001331 v1.0.0